¿Por qué el apresuramiento del llenado del embalse El Quimbo?

ASOQUIMBO
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Hoy se realizó una reunión convocada por el Gobernador del Huila con las “fuerzas vivas del departamento”, donde se reafirmó una vez más la estupidez y cinismo de la “clase dirigente”   que pretende engañar a la opinión expresando que la problemática generada por el llenado del embalse del Quimbo se resuelve con el envío de una carta al “mandatario de los colombianos quien debe ser enterado de la crítica situación".

Según el Informe de Resultados de Emgesa S.A. E.S.P a  diciembre de 2014, publicado  el 14 de febrero del mismo año,  página  oficial  de EMGESA en (página 5) con relación a la deuda financiera se afirma que al cierre  del  2014  la  deuda  financiera   de EMGESA  ascendió  a $ 3.746.550 millones de pesos (incluyendo intereses por pagar),  presentando un incremento de 13,3% con respecto al  saldo al 31 de  diciembre de 2013, debido a la emisión del sexto tramo del Programa  de Emisión y Colocación de Bonos por $ 590.000 millones de pesos el 16 de mayo de 2014, cuyos recursos han sido empleados para financiar las inversiones en la construcción de El Quimbo ($ 480.000 millones de pesos), refinanciar el vencimiento de bonos ($ 92.220millones de pesos) programado para el mes de julio de 2014, y atender necesidades de capital de trabajo de 2014 ($ 17.780 millones de pesos).

La totalidad de la deuda financiera de Emgesa con corte a diciembre de 2014 estaba denominada en pesos, se encontraba representada por bonos locales (71,4%), bonos internacionales indexados al peso (20,2%) y créditos de largo plazo con la banca local (8,4%). El 71,4% de la deuda financiera tenía intereses indexados al IPC, el 20,2% a tasa fija y el 8,4% al IBR.

Oficialmente  en la   propia  página  oficial  de  EMGESA   se  desprende que  en  el  sexto tramo   de  su  “Programa  de Emisión  y  Colocación  de  Bonos”   esta  empresa     se  endeudó  en la  bolsa  de  Valores  de  Colombia  por  un  monto  de  $ 480.000 millones para     financiar  la  construcción  de “El Quimbo”.  Esto  explica  el  apresuramiento  del  gerente  de  EMGESA (cuyo presidente de la Junta directiva es José Antonio Vargas lleras el hermano del vicepresidente de Colombia)   por  realizar  el  llenado pasando  por  encima   de   las  autoridades  locales  y  de la Corporación Autónoma del Alto Magdalena -CAM-.   EMGESA  tenía  que  cumplir  a    toda  costa  con   su  compromiso  financiero  en el mercado  de  capitales colombiano.  En  caso  contrario   no tan  solo incumpliría  con sus  acreedores   en el país  sino  que  tendría  sanciones  en  los  mercados internacionales,  reduciendo  al máximo  su  capacidad  de inversión  en otros  países.

Debe  recordarse  que  previo  a  endeudarse  en el monto  reseñado EMGESA  acreditó   la inversión   en El Quimbo   dentro  de los  estándares internacionales  del  mercado verde , por  lo cual obtuvo más facilidades  crediticias y un  costo menor  del  endeudamiento tal  y  como lo  denunció  ASOQUIMBO  en su  momento.

Estos  hechos  confirman que  el  propósito  de EMGESA al  desplazar poblaciones y destruir  una  de las  zonas   de mayor  riqueza  vegetal  del departamento  del Huila  no  es  ni siquiera   el  de  producir  energía,  sino  el  de  especular   en el  sistema  financiero.

Recuerden que la única preocupación de Emgesa ha sido el cronograma de obras de la zona de máquinas, soportando el aplazamiento inicial en la generación de energía, debido a que tenían garantizada la rentabilidad económica con los recursos del Estado con el  “cargo por confiabilidad”, la modificación permanente de la licencia y de los plazos para el cumplimiento de las compensaciones con el propósito de reducir  los costos de inversión social y ambiental, el acceso al mercado carbono y la especulación financiera con la emisión de bonos  destinados a la financiación de la hidroeléctrica de El Quimbo. Sin embargo, tenían un atraso  en la entrada en operación del proyecto, por efecto de la resistencia de Asoquimbo, razón por la cual no se les cobró las pólizas y se les permitió no pagar  las obligaciones del Plan de Manejo Ambiental -PMA- y las indemnizaciones por las tierras a ser inundadas,  ni se exigió la restitución de la actividad productiva, aspirando a llegar  a la fase de explotación del proyecto y pagar lo mínimo con la generación de energía y no como debió ser desde el inicio del mismo con sus recursos y en las condiciones iniciales establecidas en la Resolución 0899.

Queda claro que una vez entre en funcionamiento la represa Emgesa respaldará nueva emisión de títulos contra la producción de energía, confirmando que el interés primordial es el de seguir especulando y ni siquiera generar energía, es decir, continuar especulando a costa de la tragedia humanitaria que significa el desplazamiento de campesinos y el ecocidio.

El Quimbo no se construyó con la finalidad de responder a supuestas necesidades energéticas del país sino para la especulación financiera, la exportación y otras actividades extractivas.  Emgesa y el Gobierno saben que los daños son irreversibles pero contaban con la ANLA que mediante Resolución 0759 el 26 de junio modificó nuevamente la Licencia Ambiental en 14 aspectos fundamentales relacionados con las obligaciones socioambientales y técnicas para responder a las exigencias de Emgesa y del capital financiero internacional.