Prólogo sobre Camilo Torres

Blog: En contexto
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A propósito del lanzamiento del Libro "Camilo entonces y ahora frente a creyentes y agnósticos" del Sacerdote Jesuita Javier Giraldo Moreno, compartimos el prólogo que nuestro compañero Daniel Libreros realizó para este libro.

  

El libro que presento está compuesto por artículos escritos en el lapso 2006-2016 por el sacerdote jesuita Javier Giraldo Moreno sobre el pensamiento y la obra de Camilo Torres Restrepo y la vigencia de su pensamiento en la actualidad. El padre Giraldo, como es suficientemente conocido, ha compartido desde joven el ideario camilista involucrándose en los grupos católicos que intentaron desarrollar la opción de la “teología de la liberación” en el país durante los años posteriores a la muerte del sacerdote revolucionario. 

En la actualidad continúa desarrollando su actividad eclesiástica al igual que la defensa de los oprimidos, la denuncia sistemática a la violación de los derechos humanos de las poblaciones martirizadas por la guerra interna y al terror de Estado bajo las mismas pautas doctrinales del camilismo. Por ello estamos en presencia de reflexiones que incluyen la fuerza ética del compromiso respaldado en el accionar cotidiano. Intento resumir las líneas transversales de los importantes contenidos de estos artículos.

I

n      Memoria histórica y acción transformadora:

Uno de los temas recurrentes en la compilación que presento es el de la relación entre el tiempo pasado y el tiempo presente en la acción transformadora de la sociedad. En “Reflexiones Homiéliticas [1] (Febrero del 2006), haciendo alusión al tema de la Eucaristía anota, “La Eucaristía, en la tradición cristiana más auténtica, es justamente un momento de confrontación, donde el pasado no se evoca por pasatiempo ni por erudición, sino para proyectarse sobre el futuro a través de un compromiso transformador del presente. Es un momento donde la muerte no es recuerdo disecado de un crucificado sino donde la muerte interactúa profundamente con la vida dejándose absorber por la resurrección, pero sin que ésta signifique tampoco esconder todas las dimensiones de amor y de odio que configuran las innumerables crucifixiones de la historia…”. 

Resalto la afirmación que ubica a la Eucaristía como confrontación de tiempos en dónde el pasado se proyecta sobre el futuro mediante la transformación del presente. Resalto igualmente la Eucaristía como momento en que la “muerte interactúa profundamente con la vida dejándose absorber por la resurrección”.  

Luego en “Camilo Regresa - Mensajes oníricos” (Febrero del 2011) artículo en el que realiza el sueño de presenciar el regreso de Camilo, Javier Giraldo emite ese tránsito onírico a pasajes del “Libro de los Muertos”[2] del antiguo Egipto, pasajes en los que el difunto en la incógnita espacialidad ultramundana “se resiste a que su cuerpo sea separado radicalmente de su alma (la energía psíquica que lo ha animado) y de su espíritu (su memoria santificada por la muerte), imprecando con estas palabras a los espíritus o fuerzas que sirven a la divinidad: “concédanme que mi alma pueda penetrar donde quiera (…) Así como los espíritus del séquito de Osiris, siempre en movimiento, nunca se acuestan en la tumba, tampoco yo debo ser obligado a recostarme en la tumba (…) Permitan que mi alma pase del presente al pasado, del poniente al oriente, en un viaje de reversa, sin ser molestado…”. 

A renglón seguido recuerda los versos en los que el difunto enfrenta al espíritu maléfico que cortaba las cabezas y desgarraba las frentes de los muertos para exterminarles la memoria negándoles la posibilidad de que pudieran volver a pronunciar las palabras que enunciaban recuerdos gratificantes. El difunto lo enfrenta con este sortilegio: “Quieres cercenar mi cabeza y desgarrar mi frente? ¿Quieres extinguir mi memoria? ¿Quieres poner una mordaza a mi boca para impedir que salgan las palabras llenas de energía que llevo en mi interior? Detente, fuerza maléfica. Te lo ordeno por la fuerza prodigiosa de la palabra que la diosa Isis pronunció mientras tú avanzabas bajo las órdenes de Seth, su enemigo, quien quería extinguir la palabra llena de energía que salía de la boca de Osiris, el Señor del más allá..” Resalto de estos párrafos la expresión de deseo del difunto para que su “alma pase del presente al pasado, del poniente al oriente, en un viaje de reversa, sin ser molestado…”. Resalto igualmente en el caso del enfrentamiento del difunto con el espíritu maléfico el rechazo a perder la memoria y a silenciar las palabras que llenas de energía aún lleva en su interior. 

En “Camilo: Entonces y Ahora", artículo escrito en el 2010 rememorando el distante Noviembre del 2002, día en el que la Universidad Nacional oficializó la publicación de doce números del periódico Frente Unido y una compilación de testimonios titulada “Camilo Torres y la Universidad Nacional de Colombia", Javier Giraldo insiste en la relación entre el tiempo presente y el tiempo pasado. En esta oportunidad cita un poema de Robert Frost, titulado “Por una vez, entonces, algo”, poema en el que un hombre arrodillado en el borde de un pozo engañado por la luz observa en el fondo lo que el agua le devuelve en la luminosidad de la superficie, Me veo a mí mismo sobre un cielo estival, como un dios, circundado de guirnaldas de helechos y de bocanadas de nubes. Una vez, con el mentón apoyado sobre el borde, creí percibir más allá del cuadro, o a través del cuadro, algo blanco, con fuso; algo más que el fondo profundo, y al instante lo perdí de vista.” [3]

Añade que John Dominic Crossan, teólogo e historiador, encuentra la analogía en este poema a las formas diversas de asumir el pasado y la historia. La primera es la del narcisista quien reduce la visión a la de su propio rostro enamorándose de sí mismo, “Cree ver el pasado de otros, cuando lo que está viendo es su presente reflejado. Imprime su propio presente sobre el pasado y a eso lo llama historia”. Una visión diferente es la del positivista quien anula en la visión su propio rostro, “Cree que puede conocer el pasado sin interferencia de su situación actual, personal y social. Cree que puede percibir el pasado de una vez por todas e incontaminado de su propia mirada…”. Sin embargo, lo que el poeta observó no era “algo más allá o a través del cuadro. Era el mismo cuadro totalmente cambiado. Crossan define la Historia como: el pasado reconstruido interactivamente por el presente, mediante un debate razonado en un discurso público…”, tesis con la cual Javier Giraldo se muestra totalmente de acuerdo. "El pasado y el presente deben actuar el uno sobre el otro, transformándose y retándose mutuamente", insiste. 

Luego, volviendo a hacer alusión a las publicaciones que relatan el accionar la Universidad Nacional plantea que no pueden quedar reducidas a simples insumos que aumenten nuestra erudición, lo que sería la actitud narcisista, como tampoco para admirarlos con la nostalgia de lo que no retorna y estudiarlos a la manera en que los laboratorios diseccionan cuerpos sin vida, lo que remite al positivismo. “Podemos recibirlos como instrumentos que entren a transformar y a retar nuestro presente devolviéndole al mismo tiempo vitalidad a un pasado que quizás fue mirado por mucho tiempo con esquemas rígidos, estereotipados, dogmáticos, condicionados por múltiples señoríos…”. Esta afirmación que no es otra cosa que la reivindicación de la vigencia del pensamiento de Camilo en la disputa por alterar la realidad contemporánea la completa unas líneas más adelante cuando añade que esta vigencia la fortalece aún más el hecho de que padecemos una degradación social peor a la que en el pasado experimentó el sacerdote revolucionario.

La línea transversal interpretativa que atraviesa los párrafos anteriores en la que el pasado es referente actuante del presente mantiene la misma perspectiva de análisis de aquella planteada por Walter Benjamín en sus “Tesis sobre la Historia” quien criticó el concepto lineal de tiempo histórico planteado por la filosofía liberal conforme al cual caminamos de manera inevitable hacia el progreso, Benjamin, por el contrario define la historia como una continuidad de victorias de los poderosos que obliga a la “redención” de las generaciones muertas recurrentemente derrotadas.[4] En una combinación heterodoxa entre marxismo y teología Benjamin al cuestionar el discurso positivista del progreso incluyó los supuestos de civilización que lo acompañan alejándose de la interpretación oficial del marxismo de la época. [5]     

En lo que se refiere a la teología, Benjamin le asigna al mesianismo el papel de fuerza convocante de los oprimidos por fuera de una concepción teológica contemplativa y de verdades absolutas.[6] Pero, contrario al mesianismo judío, el redentor benjaminiano no llegará al final de los tiempos y después de una larga espera, es necesario provocar su advenimiento.[7] La memoria de los derrotados constituye el fundamento de esta redención. Más aún, Benjamin añade que solamente quienes murieron a causa de la opresión serán verdaderamente sepultados el día del triunfo.

La “afinidad electiva” [8] entre el pensamiento de Benjamin y lo expresado por Javier Giraldo en los diversos artículos que reseño es indiscutible. Cuestiona el positivismo en la interpretación de la sociedad y la historia, propugna por la acción transformadora, incluye en el análisis de Camilo el accionar de un pasado de confrontación anticapitalista que ilumina el enfrentamiento a un capitalismo globalizado degradante, incluyendo el arsenal teórico del marxismo. Destaca igualmente la necesidad de mantener viva la memoria de los oprimidos incluso metafóricamente cuando nos recuerda los hermosos versos del “libro de los Muertos” en los que los difuntos batallan en contra del espíritu maligno que pretende descabezarlos para arrebatarles la memoria y la palabra.

El acoplamiento entre marxismo y teología propuesto por Benjamin anunció lo que con las particularidades regionales surgiría en los inicios de la década del setenta como “Teología de la liberación” en América Latina. Camilo fue el precursor de esa teología basándose en la tesis del “amor eficaz”, del amor al prójimo por encima de cualquier consideración. Cuando Gustavo Gutiérrez uno de los teóricos fundantes de esa teología liberadora cuestionó el papel convencional de la jerarquía eclesiástica argumentando que  “la no intervención en materia política vale para ciertos actos que comprometen la autoridad eclesiástica, pero no para otros...", refiriéndose a aquellos en los que justifica la dominación elitista, Camilo Torres desde años atrás no tan solo había sido sancionado por esa misma jerarquía eclesiástica sino que había llevado su compromiso con los pobres hasta las últimas consecuencias. Javier Giraldo vive y actúa bajo esas mismas convicciones.

 

II

La vigencia de la Plataforma del Frente Unido

En el artículo “La Colombia que Camilo Soñó” (Agosto del 2016) Javier Giraldo discute a propósito de la vigencia de la Plataforma del Frente Unido en la Colombia actual, mediante un esfuerzo que incluye el discernir sobre cada uno de los puntos de la misma y que debe contextualizarse.

Efectivamente, las luchas de los oprimidos en contra de la globalización neoliberal han terminado por bosquejar una propuesta síntesis de sociedad y modelo económico alternativo. Francois Houtart [9] ha hecho un bien compendio de los puntos que debe incluir este paradigma alternativo siguiendo la tradición del pensamiento camilista. A manera de resumen estos puntos son: 1) La obtención del “buen vivir” que posibilite una economía en beneficio de todos los miembros de la sociedad “personas, géneros y grupos sociales” en armonía con la naturaleza, para promover la vida y asegurar su reproducción”. El primer paso hacia la consecución de ese objetivo añade Houtart es la desmercantilización de la naturaleza y el respeto a la  misma  como  fuente  de  vida   para  lo  cual   es  necesario,   dada  la  ofensiva  del  capital  globalizado,    hacer  conciencia    del  “límite  vital   de  los  recursos  naturales  y  de  la  madre  tierra  misma”.  Ello  obliga    a  cuestionar    la  propiedad  privada  sobre    los  recursos  naturales, minerales,  combustibles  fósiles  y  selvas  tal  y  como  lo  Camilo    para   el  caso  del  petróleo (Plataforma  F.U/1965)      Resalta   la  importancia     de  promocionar   la  agricultura  orgánica ,  así  como  el  enfrentamiento  a  las  políticas  que  imponen  las   IFIS   en esta  materia.   2)   Organizar  la  producción  privilegiando  la  promoción  de  valores  de  uso  sobre  valores  de  cambio,  lo   que  significa   cuestionar    la  propiedad  privada   a  la  manera  de   Camilo   en  sus  propuestas  políticas  generales   por  cuanto    este  es  el  fundamento    del  poder  de  decisión  de  los  capitalistas   sobre  la    producción  de  bienes y  las  necesidades   en  función  del  mercado  y  las  ganancias.   Regionalizar  las  economías    cuestionando  la  hegemonía  del  capital  financiero.  El  territorio  debe  convertirse  en  el  espacio    alternativo  de actividad  económica “pero  también   de  responsabilidad  política  y  de   intercambio  cultural  ,  es  el  lugar  de  otra  racionalidad”  3) Construir  procesos  democráticos   en    las  relaciones  sociales  y  las instituciones  diferentes  a    los    espacios  estrechos  de  la  democracia   parlamentaria   lo  que  obliga  a     construir  un   nuevo   tipo  de   Estado     que    permita que  las  decisiones  tanto  en  temas políticos  como  económicos    sean   tomadas  “desde  abajo”     (  a  la  manera  de  lo  que  Camilo  denominó “democracia  radical”),     plural  en     cuanto  al  reconocimiento  de    diversas    expresiones  políticas  y plural  en  el  reconocimiento  de   las nacionalidades,  género y  raza.   4) Instaurar  la  interculturalidad   mediante   la     creación  de  un  tipo  de  Estado   que  garantice,  “las  bases  de  la  reproducción  cultural  de  pueblos  diferentes   y  en  particular  asegurar  su  defensa   contra  las  agresiones  de  la  modernidad   económica  y  de  la  hegemonía  cultural…”,  a lo  que  debe  sumarse   que  esa  misma  interculturalidad   debe    servir  de  apoyo  a  una  nueva  concepción  de  la  educación  que    abandone  la  formación   basada  en  la  lógica   del  mercado,      disputa  en  la  que  deben   incluirse   los  medios    de  comunicación.    Esta  misma  perspectiva   de  análisis  ya  había  sido  planteada  por  Camilo    quien  insistió    en  la  importancia   de   una  cultura  no  alienada  y  solidaria. 

 La presentación  actualizada  de   la  Plataforma  del  Frente  Unido   por   parte  de   Javier  Giraldo    tiene   en  cuenta    ese  contexto    descrito   por  Houtart   y   comienza   enumerando    los  puntos  que  incluía  esta  plataforma   1)   El  problema  de  la  tierra .  2) El  problema  de  las  ciudades .  3)   El  problema  del  modelo  económico   en   lo  atinente  a  la  intervención  del  Estado  en  la  planeación,  en  la  definición  de  los  impuestos   y  de      los  sectores  que  no  deben  estar  sometidos   a   los   criterios  del  lucro  privado 4)   El  problema  del  poder  político  enfocado  en  la  toma  de  decisiones   por  las  mayorías .  5)   El  problema  de  las  Relaciones   Internacionales. 6)  El  problema   de  la  defensa  y  la  fuerza  pública .7) El  problema  de  una  cultura   desalienada  y  solidaria. 8)  El  problema  de  una  justicia  no  politizada. 9)   El  tinte  de  amor  eficaz   que  debería  colorear  todo.

Resalto  los   elementos  que   considero   más importantes    del  análisis   de   esta  plataforma     que  realiza  el  padre  Giraldo teniendo  en  cuenta   que       se  trata   del  escrito  más  reciente  que  aparece  en  los  artículos  que   conforman  este  libro:

---De  nuevo  sobre  el  problema  de  la  tierra: Javier  Giraldo   vuelve  a  recordar  que  esta  ha  sido    una  de  las  claves  de     la  violencia  en  Colombia  desde  la    colonia pasando  por  la  forma  arbitraria     de  cómo   se    adjudicaron  los  baldíos   posibilitando  una  enorme  concentración   de  la  propiedad  de  la  tierra.   Esta  concentración   actualmente  es   mayor  a  la  que    presenció  Camilo  Torres  en  los  inicios  del  Frente  Nacional pues  han  transcurrido  décadas  de  desplazamiento   masivo  de  campesinos  en  medio  de   la  agudización   de  la  guerra interna   en  lo  rural  y  el  accionar   del  paramilitarismo.      El  padre   Giraldo     se  detiene  entonces  en  la  negociación   entre  las  FARC  y  el  gobierno    en  La  Habana en  momentos  en que    ésta   se  encontraba   cercana   a  la  firma  del  primer  Acuerdo  y    en    la  que  el  tema  de  la  tierra     fue   relevante dado  el  carácter  de  guerrilla  rural  de  las  FARC.   Toma  distancia  del      pre-Acuerdo,   el  cual  considera   decepcionante   por  cuanto, “En los 7 meses de discusiones el Gobierno se dedicó a negar rotundamente casi todas las propuestas presentadas por las FARC, las cuales, como ellos lo han repetido, no fueron inspiradas ni de lejos en sus convicciones socialistas sino en las peticiones de los movimientos sociales de base que han sufrido la injusticia agraria: se pedía poner límites racionales a la acumulación de propiedad de la tierra (latifundio),..”.  

El  Fondo  de  Tierras    compuesto  por   tres  millones  de  hectáreas    (las  cuales    se  conseguirán a  razón  de   300.000  hectáreas  año ) al  que  se  comprometió  el  gobierno   puede  quedar    atrapado  en  manos  del  clientelismo     y  recuerda  para  el  efecto   lo  que  ocurrió  durante  el  gobierno  de  Uribe  con  el   programa   “Agro Ingreso  seguro”.  El  eje   problemático  de  esta  negociación   añade   es    el  de  que ,  “los pre-acuerdos de La Habana se han estructurado sobre esquemas de  otorgamiento   de  dádivas  y no de  reconocimiento  de  derechos. El Gobierno ha repetido incansablemente que el “el modelo económico (neoliberal) no se toca”, y parece no caer en la cuenta de que los parámetros esenciales de ese modelo son responsables primarios de la violencia que se pretende exorcizar…”  Por  lo  que   en   el  futuro  inmediato  lo  que  presenciaremos   añade  Javier  Giraldo,   será  una  mayor  concentración  de  la  tierra    soportada  en  la  “masacre  del  mercado”.   Incluso  las   zonas  de  reserva  campesina  no  podrán   quedar  por  fuera    de  la  lógica  mercantil   dado  que   requerían  de  un  blindaje  a  la  manera  de  los  resguardos  indígenas   en    cuanto  no  enajenables.

Escrito  antes    del  triunfo  del  “no”   en  el  referéndum  del   dos  de  Octubre  habría  que  agregar   que  la  renegociación  del  primer  acuerdo  que  llevó  a  la  redacción  del  que    actualmente    discute  el  Congreso   incluye    artículos  que  fortalecen  aún  más    la  mercantilización  de  la  tierra,  lo  que  hace  parte  de  una  política gubernamental  en  favor  de  las  empresas   transnacionales  de  la  agricultura.      Como  los  resultados      del  referéndum   favorecieron  al  hacendismo Uribista   temas   como   la  extinción  de  dominio     a  quienes   se  apropiaron  de  manera  violenta  de   millones  de  hectáreas  o  la  adjudicación  arbitraria  de  baldíos  quedaron  aún   más  debilitados  que  en  la  versión inicial.     La  conformación  de  nuevas  zonas  de  reserva  campesina    quedó  igualmente   debilitada,     la  intensificación  del  extractivismo  ignorada y        en  el  caso  de    los  cultivos  ilícitos   quedó incluida    la   posibilidad  de  la    fumigación  aérea.     Luego, las  tesis  de  Camilo   en  contra  del  latifundio y  de  la  injusta  concentración  de  la  tierra   continúan  vigentes.

---Estado,  Planeación  y  Modelo  Económico:   Los  planteamientos  de  Camilo      a  propósito   de   la  importancia   de  la  planeación    y  la  regulación  estatal   en   temas    relacionados   con    la  distribución    de  la  riqueza  incluían   la  estatización    de    “la banca, aseguradoras, servicios de salud y seguridad social, transporte público, educación, medios de información masivos y recursos naturales; la articulación entre iniciativa privada y bien común y el tratamiento a empresas transnacionales..”.

Estas   reivindicaciones  tienen  demasiada   vigencia   dado      el  carácter  especulativo  de   la  globalización  financiera    que  despoja   patrimonios  ´públicos   endeuda  familias  y Estados y niega   derechos  y  servicios  públicos   esenciales  a  las  poblaciones.

El  padre  Giraldo  añade  a  esas  propuestas   la  de   encontrar  una  economía     opuesta  al  neoliberalismo    que  permita  la  redistribución   del  ingreso   en  favor  del  mundo  del  trabajo .   Apoyándose   en    Pedro  Vuskovic    economista  chileno  quien  en  su  momento  fue  asesor  de  Allende,      comenta ““Por supuesto esto supone reconsiderar el papel del Estado en el control de la actividad económica, revirtiendo muchas privatizaciones, monopolios y transferencias al exterior,  pues se debe pasar del papel determinante que tienen las exportaciones para hacer jugar el papel determinante a la producción de bienes y servicios que demanda el buen vivir de la mayoría de la población, insistiendo en políticas de aumento del ingreso y de su distribución mediante la ampliación del acceso al trabajo y la reducción de asimetrías entre estratos de trabajadores…”.  (La  Colombia  que  Camilo  soñó, 2  de  Agosto  del  2016).    Ello  plantea     el  dilema  de   un  gobierno  alternativo  y  con  lo  que  hemos  presenciado   recientemente   en  América  Latina     con  el  desarrollo   de  este     tipo  de  gobiernos  que  fueron  ganados  por  vía  electoral      esta  propuesta   debe    articularse    con  un  programa      de  ruptura     con  el    neoliberalismo    el  cual  debe  incluir   medidas  iniciales   tales  como     la  estatización  del  comercio  exterior,  estatización  del  sistema  financiero,  recuperar  el  control  de  capitales,   la  negación   de  la  deuda  odiosa.    Otro  de los     temas    claves    de  la  gobernabilidad  alternativa     debe  ser    el  de   la  ruptura  con  el  extractivismo    el  cual  desplaza  poblaciones  y  destruye   territorios    por    lo  que  obliga  a  imposiciones políticas  autoritarias   que   acompañan  la  invasión  corporativa   del  capital  transnacional  [10]  lo  que  debe   enfrentarse   con  la  autonomía  de  la  población     en  las  decisiones     locales  y  la  defensa  de   los  bienes  comunes.   Por  lo  que  la  obtención  de  gobiernos  alternativos  debe  ser  tan  solo  el    comienzo  de     transformaciones  radicales  que  obligarán  tarde  o  temprano  a    enfrentamientos  decisivos  con  las  elites  dominantes.

Los puntos restantes de la plataforma siguen siendo igualmente vigentes y  ellos  apuntan   a transformaciones     tales  como   una  reforma  urbana  democrática   que  garanticen  el  derecho   a  los habitantes  de  las  ciudades  a  una  vivienda  digna   terminando  con  la  especulación  financiera a   lo  que  debería  agregarse    la  estatización  de  servicios  públicos   esenciales  incluyendo    el  transporte y    una  planeación     que  acabe   con  el  diseño  de  la  ciudad  como  negocio  para  lograr  una  “ciudad  incluyente”.    La  democratización  de  los  medios  masivos  de  comunicación.  La    obtención  de  una  forma  de  democracia    que  respete  las  opciones    ciudadanas  y  en  dónde   los   elegidos  tengan  responsabilidades  con  los  electores     con  veedurías  efectivas  y  controles   sociales  que   incluyan    hasta  la  posibilidad  de  revocatoria,   eliminando  “el  atractivo  económico  de  la  función  estatal “  y  limitando  los  períodos   de    prestación  del  servicio  público.     La  eliminación   del  concepto  de  “enemigo interno ”   en  las  Fuerzas  Armadas    que   soporta  el  terror  de  Estado y  la  criminalización  de   la  protesta  social. El  desmonte  del  paramilitarismo.    La   culminación  de  la  dependencia   unilateral   diplomática  y  militar   a los  gobiernos  de  Estados  Unidos    que    continua    siendo  una  de  las  claves  de  la  dominación  política  en  el  país,  en  procura  de  relaciones  internacionales   igualitarias   lo  que  actualmente   implicaría  la  eliminación  de  los  Tratados  de  Libre  Comercio. Igualmente    es  vigente  el  método  de   construcción  del   Frente  Unido    “de  abajo  hacia  arriba”  planteado  por  Camilo.

La  vigencia  del  camilismo     remite  inevitablemente    al tema  de   la  actualidad  de  la  revolución  entendida   no  como  apuesta cotidiana inmediata  sino  como    necesidad  histórica,   tesis  que    se  encuentra   presente   en  toda   la  obra  de  Camilo [11]   La  actualidad  de  la  revolución  remite,   a  su  vez,   de  manera  inevitable,   al   dilema   de  la  violencia   revolucionaria.   Camilo  siempre    afirmó    que  tomó    esa  opción    cuando   constató   que  la  violencia   del Estado y  las  elites   sobre    el  pueblo  no  podía  derrotarse  por  vía  pacífica.   Javier  Giraldo  insiste  sobre  el  tema, “Todas las tradiciones filosóficas, religiosas y jurídicas, han mirado con respeto la opción de las armas cuando tiene el carácter de un último recurso puesto al servicio de ideales justos. Es difícil acusar a Camilo de no haber agotado los caminos a su alcance para lograr un cambio que juzgó como imperativo de su fe…”  (Camilo   Entonces  y  Ahora, Febrero  15  del    2010)

Sin embargo,    el mismo  padre  Giraldo      resalta  el  hecho    de   que    el  dilema   entre     guía  espiritual y   guerrillero   lo  persiguió  hasta  el  final  de  sus  días.     Al  reconstruir    las  crónicas  de  la    época     resalta    la  del  familiar    de uno  de  los  soldados    que   hizo  parte   de  la  patrulla   que  enfrentó  a  la  columna   guerrillera     a  la  que  pertenecía     Camilo        Según     esta  versión       enviada   a  la  sección “Cartas   al  Director”  de  la  ya  desaparecida  revista    Familia. (Edición  1968)    él  pudo  observar  después  de que    los  miembros   del  ejército  se  desplegaron  buscando  protección  entre  árboles  y  piedras,  que  uno  de  los  guerrilleros    caminó   hacia  el  sitio     en  donde   habían  quedado  militares  muertos  y  heridos  mientras  sus  compañeros huían  “se le notaba algo raro y su mirada estaba dirigida al cielo”; y  “uno de los soldados, pensando que iba a rematar a los caídos, le disparó matándolo en el acto. Este a la postre resultó ser el Padre Camilo”.   Lo  más  probable,  concluye,   concordando  con  el  relato    escrito,     es  que    Camilo   no  huyó   porque    su  formación  sacerdotal  lo impulsaba a    darle  los   auxilios  espirituales  a  los   militares  agónicos. El  soldado     que  había    sido  seminarista,  añade, “pudo registrar el gesto de perplejidad o plegaria con que Camilo se introdujo en el escenario final de su muerte…”

III

 En  Diálogo  con  el  Papa  Francisco

El  fundamento  doctrinario   del  pensamiento  del  actual  papa   Francisco  (Arzobispo    Bergoglio) es    la   llamada     Filosofía   de  la  Liberación  (  Teología  Popular)    fundada   en  Argentina  desde  los   inicios    de   década  del  setenta  y  en  la  que    el  sacerdote   Juan  Calos  Scanonne       ha  jugado  un  papel  central.   Al  igual  que  la  teología  de   la  liberación     estamos  en   presencia   de  un  pensamiento  de  acción   que    ha    dialogado   con   las  zonas  pobres  del  país  austral .

La     fuente  ideológica    histórica   de    la  F.L    debe  buscarse  en  el  propio  populismo   peronista  de  mediados  del  siglo  XX.   Este  populismo    surgió  en  momentos  en que   se  consolidaba  el    modelo  de  sustitución  de  importaciones   en  latino américa    oficializando   la    estatización  de  la      renta  de  los  productos  de  exportación     garantizando     recursos   internos   para  dinamizar  esa   nueva  fase  del  capitalismo  dependiente. En  el  plano  político     el  populismo    significó   la    conformación    de  una     gran  movimiento  de  masas   que  obtuvo  derechos  sociales (ciudadanía  social)  y  un  incremento   de    ingresos.   En   el  plano  discursivo  afirmó   la  identidad  de  “pueblo  excluido”      como     sujeto  que  procuraba  la  inclusión  en  el  orden  social.[12]     En  el  terreno  de  la  Teología, la  F.L   encontró  en  el  populismo    “ el ethos constitutivo de otro modo de ser e instituir identidades populares”  [13]

El  propio  Scanonne   ha    narrado   como    fue  desarrollándose  el  movimiento   que  terminó  en  la  F.L [14] .  Cuenta  que  al  regreso   del  Concilio  Vaticano II,  en  1966,  el  Episcopado  argentino   fundó  la  Comisión   Episcopal  Pastoral  (COEPAL)   como  parte  de  un  plan   nacional  pastoral.   A  esta  comisión    pertenecían  obispos,  religiosos,   teólogos  y  laicos.  Resalta  el  hecho   de  que      la   ilegalización  del  peronismo  por  parte  de  la  dictadura  de  Onganía  hizo  que   intelectuales  y  docentes  progresistas     apoyaran    el  peronismo    como  sinónimo  de  resistencia  popular,  lo  que    produjo   el  surgimiento    de  las   “Cátedras    Nacionales  de  Sociología “  en  la  Universidad  de  Buenos  Aires.   La  COEPAL   dejó  de   funcionar  en los  inicios  de  1973   pero  muchos  de  sus  integrantes   continuaron  la  reflexión  teológica bajo  la  coordinación  de   Luciano  Gera [15] .  Fue  él  quien    comenzó   a  utilizar  la  categoría  “pueblo  de  Dios”  para  designar  a  la  Iglesia    en  concordancia  con    la  definición  conciliar.   Sin embargo,  añade  Scanonne     la  acepción pueblo   puede  entenderse    como  pueblo-nación o  como    pueblo- sectores  populares.  La  COEPAL     la      asimiló  como pueblo-nación     que  significa   “unidad   plural   de  una  cultura  común   enraizada    en  una  historia  común…”    

 Luego,   enfatiza    que  en   el  caso    de  América  Latina  tal  y  como  lo   reseña   el   Documento  de  Puebla [16]  son  los  pobres   “quienes  al menos de hecho, conservan como estructurante  de su vida y convivencia la cultura propia de su pueblo, así como su memoria histórica, y cuyos intereses coinciden con un proyecto histórico común de justicia y paz, siendo así que viven oprimidos por una situación de injusticia estructural  y de violencia institucionalizada..”[17]

El  énfasis  en  la  cultura   es  determinante   en  la  F.L . [18]    Cuestiona la cultura auto-referencial  como una  cultura   que  desconoce  al  otro  soportada  en  un  individualismo  que  pregona    la  libertad  como  un  absoluto  individual    y  que  como  carece  de  un  sentido  social  termina  en  el  multiculturalismo  Esta    cultura    soporta  a  la  democracia  representativa    en  la  que  la  religión  queda  reducida   al  ámbito  privado y    a  colaborar  con     Estados     dedicados  a  la  obtención  de  resultados  sin  tener  en  cuenta  los  principios  teológicos.   La  cultura   del  encuentro  por  el  contrario   parte  de   la  noción    del  hombre  como  ser  social,  como   ser  relacional   que   comunica  y  participa   el  ser  y la  vida  con  el  otro.     A  este  tipo  de  cultura  corresponde  la  democracia  participativa.

La   F.L.  no  ignora  los  altos  grados   de   conflictividad  social  que  experimentamos   en   Latinoamérica.   Más  aún,  Scanonne  reconoce   que      hoy  en  día    han  aumentado.  Sin  embargo,   no    le  asignan   al    concepto  de  lucha  de  clases      el  carácter   de  “principio hermenéutico determinante”   en  la  comprensión   de  la  historia  y  la  sociedad.   Gustavo  Gutierrez  la     caracteriza    como   “una  corriente   con  rasgos   propios  dentro  de  la  Teología  de  la  Liberación” por  su  compromiso   con  los  oprimidos  y   con  la  transformación  de  la  realidad   al  igual  que  por     la utilización  del  método      de  análisis   histórico-cultural.

En  la  exhortación  apostólica    “Evangelii Gaudium” ( “La alegría del Evangelio)”    escrita  en  Noviembre  del  2013    el Papa   Francisco   incluyó   las  interpretaciones  teológicas  de  la  F.L.    que  luego      fueron  ampliamente  divulgadas   con   la  publicación    de la   Encíclica  “Laudato   Si”  y    en las  reseñas      de los  discursos  pronunciados  ante  los  Movimientos  Populares   en  Santa  Cruz, Bolivia   (Julio   del 2015)   y       en  el  tercer  encuentro   mundial  de  los  Movimientos  Populares     realizado  en  Roma  (Noviembre  del  2016) .

En  el  artículo  titulado  “Reencuentros”  que    hace  parte   de   este  libro  el  padre   Javier  Giraldo  hace  un  seguimiento   comparativo   entre    diversos  textos  escritos  por  Camilo   en  su  época   y   apartes  del “Evangelii Gaudium” mostrando   las   enormes  coincidencias   en  temas  como     amor  y  cristianismo,   la  crítica  al  rito  formal   del  católico   ausente  de  compromisos,  la  importancia  del  compromiso    con    la  causa  liberadora,   el  desconocimiento  a  un  sistema injusto   y éticamente  inaceptable  entre  otros,  lo  que  confirma  la  “afinidad  electiva”  entre     el  camilismo y  la  F.L. [19]

La  identidad  papal  con  la  causa  de  los  pobres  le  posibilita   al  padre   Giraldo   el   intentar  de  nuevo  un  diálogo  con  católicos   que    ante  la  degradación  del  capital  globalizado   intenten  sumarse    a  la  causa  de  la  emancipación    de  los  oprimidos.    

 

Javier  Giraldo    que    representa    una  de  las  personalidades   de  mayor  fuerza  y     convicción   ética   en  la  defensa  de  las  víctimas  y  en  la  denuncia  al   “Terror  de  Estado”  en  el  país   vuelve  a  recordarnos     en  este libro la  utopía  camilista. Las   reflexiones  que   aquí     se  incluyen  deben  servir  a  la  izquierda, a las  organizaciones   sociales     y   al  movimiento   democrático    para  hacer  balances y  proyectar  salidas   de  largo  alcance   ahora  que  estamos  presenciando  el  fracaso  de  la  izquierda  parlamentaria y  el  final   del  ciclo   de  las  guerrillas.

 

Diciembre   del  2016.  

  



[1]   Entendida  la   Homiélitica  como  el  arte  de  predicar  para  poder  comunicar    el  mensaje  de  Dios  previa   preparación   de  materiales   y  bosquejos    para  comunicar   el  mensaje  de  Dios,

[2]   “El Libro de los Muertos”   del  antiguo  Egipto     condensa   una colección de      sortilegios      que se incluían en las tumbas del Reino Nuevo,-período  que  transcurre   en  el  lapso 1550-1070 -    para  facilitarle   a  los  muertos   el   tránsito  al  más  allá   y   el  juicio   ante  Osiris,  dado  que   la  muerte permitía   un  nuevo  renacer.

[3] Poema citado por Crossman, John Dominic, en su obra The Birth of Christianity, bajo el subtítulo “Nuestro Propio Rostro en Pozos Profundos”-  Harper san Francico, 1998, pg. 40

[4] “Sea    como  fuere ,  la  rememoración,  la   contemplación-en  la  conciencia  -  de  las  injusticias  pasadas ,  o  la  investigación  histórica   no  son  suficientes  a  criterio  de  benjamín.  Para  que  la  redención  pueda  producirse   es  necesaria  la  reparación –en  hebreo tikkun-  del  sufrimiento,  de  la  desolación  de  las  generaciones  vencidas y  el  cumplimiento   de  los  objetivos  por  los  cuales  lucharon  y  no  lograron  alcanzar.    Lowy  Michael ,  Walter  Benjamin, “Aviso  de  Incendio”,   Fondo  de  Cultura  Económica,  Méjico  .D.F.  2005.

[5] Por  ello  frente   a  la  lucha   antifascita   Benjamin  anotaba  “ esa lucha suponía el abandono de la visión de la historia subyacente en la cultura antifascista. Dominado por la idea del Progreso, el antifascismo defendía la civilización contra la barbarie. La actitud de Benjamin fue diferente. Al igual que Blanqui, consideraba al Progreso como un mito peligroso que actuaba como un poderoso narcótico sobre el proletariado, desmovilizándolo. Lejos  de  oponer   civilización  y  barbarie,  el  pensaba  que  la  barbarie  era  producto  de  la  civilización…”  Traverzo  Enzo, Prefacio  a  “Walter  Benjamin,  centinela  mesiánico  a  la  izquierda  de  lo  posible”,  traducción  de  Jesús  Bolívar  no   publicada.

 [6]   Fue  Ernest  Bloch     el  primer  autor  marxista   que   ubicó    a  la  religión   como  parte  de  la   “conciencia  utópica”  en  las luchas  de los  oprimidos, particularmente  en  su  análisis  sobre  Tomas  Muntzer,    religioso   anabaptista  que  se  involucró   de  las  revueltas  campesinas    de  1524   en   Alemania.  “Bloch   produjo  no  solo  una  lectura   marxista  del  milenarismo  (siguiendo  a  Engels)  sino  también y   esto  era  nuevo una  interpretación  milenarista  del  marxismo,  con  el  cual,  la lucha  socialista  por  el  reino  de  la  libertad   se  percibe  como  la  heredera  directa   de  las  herejías  escatológicas  y  colectivistas  del  pasado…” Lowy   Michael,   “Guerra  de  Dioses”,    Siglo  XXI  editores,   1996,   pag  27.

[7] Scholem escribió: “El mesianismo judío es en su origen y naturaleza, la espera de cataclismos históricos. Anuncio de revoluciones, catástrofes que deben producirse con el paso del tiempo de la historia presente a los tiempos futuros mesiánicos”[7] Benjamïn compartió esa visión pero en lugar de esperar la llegada del Mesías, pensaba que había que provocar una interrupción mesiánica del curso del mundo y dicha ruptura era un acto revolucionario humano. Ahí reside el núcleo de su visión herética de la tradición bíblica…”Traverso  Enzo,  Ibídem.

[8] Término   utilizado  por  primera  vez  por    Max  Weber para  intentar  definir  similitudes   implícitas  entre    diversas  corrientes  de  pensamiento.  El  término,   a  su  vez,  está  tomado   de  una  obra  de  Goethe  del  mismo nombre. Michel  Lowy  anota  al  respecto: “La afinidad electiva – dice Michael Lowi - es el proceso por el cual dos formas culturales – religiosas, intelectuales, políticas, económicas- entran, a partir de ciertas analogías significativas, en un parentesco íntimo o afinidad de sentido, en una relación de atracción e influencia reciproca, elección mutua, convergencia activa y reforzamiento mutuo”.

[9] Houtart   Francois, “Camilo  Torres, un  luchador  de  Nuestro  tiempo”,   en  el  prólogo  al  libro “Unidad  en  la  Diversidad Camilo  Torres  y  el  Frente  Unido  del  Pueblo”   elaborado  por  la  Fundación   Colectivo  Frente  Unido (CFU)  y  publicado   por  varias  editoriales,  Bogotá,   Mayo  del  2014.

[10] Dado  que  el  modelo   de   sustitución   de  importaciones     en  la  región  colapsó   con  el  surgimiento  de  la  globalización   el  extractivismo  devino   en  el  modelo    reemplazo   y  exportador.   La  implementación  del  mismo  no  tan  solo  genera  autoritarismo  estatal    sino  persecución  y   asesinato  de líderes  ambientales,  los  cuales  desafortunadamente  registran  el  mayor  número  de  asesinatos  en  la  región   durante  las  últimas  décadas.   Los    llamados  Gobiernos   alternativos  no  cambiaron  la  matriz  extractivista   y  con  la  caída  de  los  precios  internacionales   de  los  hidrocarburos  que  hemos  presenciado   en  los  últimos   años    han  venido  agotándose.   La  necesidad  de    abrir  una  transición   hacia   la  obtención   de      fuentes  de  energía   amables   con  la  naturaleza  y  que  respeten  el  hábitat   de  las    poblaciones  ha  viene  siendo  planteado   por    el  ambientalismo    radical  y  el  ecosocialismo  en   particular.  

[11] Refiriéndose  al  dilema    que  platea   el  preservar  una  causa  aún  a  costa  de  no  percibir   resultados  inmediatos  el  cual  tan  solo  puede    resolverse  mediante  una  ética  del  compromiso   con  los  oprimidos,  Javier  Giraldo   haciendo  las  veces   de  portavoz  de  Camilo    y  a  propósito  de   su  decisión  de  asumir    la  lucha  guerrillera    comenta,En esa lucha armada se vive siempre un dilema trágico: la impotencia desvela la ineficacia e invita a abandonar la lucha, pero la ética refuerza en ese momento la legitimidad de la lucha y enfatiza la inmoralidad del sometimiento. Muchos asumen una lucha ineficaz pero como último refugio del sentido ético; otros renuncian a la ética e hipotecan todo a retazos de eficacia… “   Giraldo    Javier, “Camilo  Regresa”, Febrero  15  del  2011.

[12] Ernesto  Laclau     al    analizar  el  surgimiento   de  los  populismos   ha  insistido  en    la  racionalidad  de   pueblos    que  viven en  sociedades   que   aún no  han  llegado  a    procesos  industriales  complejos   que  posibiliten   soluciones  a  sus  demandas haciendo  que  la  insatisfacción  de  las   mismas      constituyan  discursos      asociados  a  identidades  políticas    contingentes  y    oscilantes

[13] Laclau, Ernesto. “La razón populista” Buenos Aires: Fondo de Cultura,  2010,   citado  por  Cuda  Emilce, “Teología   de  la  Liberación  o  Movimiento   Populista”  Universidad   Nacional Arturo   Jauretche,  Buenos  Aires,  pag  2,   en www.ciem.ucr.ac.cr/.../Teología%20del%20pueblo%20teología%20de%20la%20liber...

[14]  Scanonne    Juan  Carlos  en,  www.encuentromundi.org/wp-content/uploads/.../Bergoglio-y-teologia-del-pueblo.pd...

[15] Scanonne   le    reconoce  un  papel  protagónico   a     Luciano   Gera   en  la   consolidación   de  la  F.L.   Gera   se desempeñó como experto en  las   conclusiones  de  Medellín y Puebla,  fue miembro del Equipo Teológico- pastoral del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) y posteriormente , formó parte de la Comisión Teológica Internacional.

[16]   El Documento  de  Puebla    fue  el  resultado      de  la    “Tercera   Conferencia   General  del  Episcopado  Latinoamericano”,  realizada  en  1979.   Fue  proyectado   por  la  CELAM.

[17] Ibid.

[18] Scanonne       admite     que   ese  énfasis   en  lo  cultural    fue  introducido  por  Fernando Boasso  otro  de  los  pioneros  de  la  F.L,    quien  ,  a  su  vez,  lo  tomó  de    la    Constitución  Pastoral  “Gaudium et Spes”    aprobada  por  el  Concilio  Vaticano  II  en  1965. En  este  mensaje    Pastoral       se  abren   interrogantes  culturales   en  clave interpretativa  contemporánea       a propósito  del  futuro  de  la  humanidad  y  su  destino  final,  interrogantes  que  siguen  lacerando  a   los  seres  humanos      añade,  a  pesar  de  que  esta  misma  humanidad   se  encuentra  admirada  por  los  avances  tecnológicos   y  el  poder  que    ellos  transmiten.  El  intento    por  conseguir  una  iglesia   no  anacrónica  y  que  dialogue   con   los  problemas  sociales  del  prese  está  expresamente  redactado  en  el  inicio  del  documento  los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo…son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo…”.

[19] Debe  tenerse  en  cuenta  que  si  bien  Camilo Torres   reconoció  al  marxismo  como  método  de  interpretación  de  la  realidad   sus  planteamientos  invocaban   principalmente  a  lo  popular, incluyendo   el  concepto  de   soberanía.  Incluso   en  lo  atinente  al  sujeto  de la  revolución  Camilo   apostaba  por  el  campesino.  Esto    debe  explicarse  en  el  contexto  político  de  la  época.    La  revolución   cubana  que  servía  de  referencia  a  las  propuestas  alternativas  en  la  región  había  comenzado  con  una  reforma  agraria   democrática y  en  Colombia   el  enfrentamiento  social  radical ya  se  había  desplazado    al    campo.